432 Park Avenue: El Rascacielos del Horror!

El arquitecto del rascacielos 432 Park Avenue es Rafael Viñoly, Viñoly nació en Uruguay y estudió en Argentina, pero no se siente Uruguayo y tampoco se siente Argentino, él se siente inmigrante.

Viñoly también es el arquitecto que diseñó el rascacielos 20 Fenchurch Street de Londres, el súper poder de ese rascacielos es freír huevos con El Rayo de la Muerte, pero hoy no voy a hablar de ese edificio porque ya hice un vídeo, si no lo viste te lo dejo por acá:

Hoy te voy a contar otra increíble historia de Viñoly; la historia de ¡El Rascacielos del Horror!

El edificio se llama 432 Park Avenue porque está en la calle 432 Park Avenue, que brillante, a quien se le ocurrió semejante genialidad…

El edificio es en mi opinión, HORRIBLE, pero no lo juzguemos solo por su tapa, vamos a juzgarlo también por sus errores de ingeniería, porque tiene a sus inquilinos re quemados, según ellos el edificio tiene más de 1500 defectos y por eso hicieron una demanda por $125.000.000 de dólares.

Para conocer la nueva creación de Viñoly viajamos a New York.

432 Park Avenue

Este edificio atrajo muchísimo la atención, fue construido en 2015, en Manhattan, con vistas al Central Park, el rascacielos tiene 125 condominios y varios servicios exclusivos, como un restaurante privado para sus propietarios.

Cuando lo terminaron de construir era el tercer edificio más alto de Estados Unidos y el edificio residencial más alto del mundo. Si tenemos en cuenta la altura por el techo, o sea, sin contar las antenas, las puntas decorativas o cualquier otra cosa que le pongan ahí arriba, el edificio es el más alto de New York, superando al mismísimo One World Trade Center.

Si lo miramos más de cerca vemos cinco secciones diferentes donde no hay pared, están puestas cada 12 pisos, ¿y para que carajos son te estarás preguntando?, bueno, básicamente para tres cosas;

  • Para bajar la carga del viento en la torre
  • Para instalar servicios mecánicos que reducen la cantidad de conductos
  • Y lo más importante, para recordarnos la vigencia de esa gran frase; “hecha la ley, hecha la trampa”, porque gracias a estos pisos técnicos Viñoly pudo evadir ciertas leyes que limitaban su altura

Sobre el diseño “enrejado” que tiene la fachada del edificio, Viñoly dijo que se inspiró en un cubo de basura de 1905. Si, un edificio que tiene un penthouse de $88.000.000 de dólares está inspirado en un cubo de basura. Confieso, estoy totalmente de acuerdo con Viñoly, ese edificio se parece a un cubo de basura, no hay dudas, peeero si dudo que se hubiera inspirado realmente en él, creo que era la opción más práctica y económica para el proyecto y es que Viñoly sólo busca llegar más alto que los demás a cualquier costo.

El pobre diseño de este edificio es desde sus inicios muy cuestionado, sus críticos entienden que ese afán por llegar más alto debería verse también reflejado en su creatividad, como Yoko Ono con su inmejorable música o Piero Manzoni con sus 90 latas de 30 gramos de auténtica mierda, si, no es joda, están rellenas de mierda y una de ellas se llegó a vender a €275.000 euros o Maurizio Cattelan con su banana pegada a la pared y yo tirando el rollito de cinta que me quedaba poco.

El edificio también fue criticado porque para muchos es el reflejo de la desigualdad de la riqueza y es que las identidades de prácticamente todos los compradores están ocultas por empresas fantasmas, pero que raro que Viñoly acá en Uruguay no tuvo problema en decir que Punta del Este es de mafiosos, pero su edificio de New York con sus empresas fantasmas ¿no lo son?

Algo que el propio Viñoly remarcó en una entrevista para la revista FORTUNE es que “solo hay dos mercados, ultra lujo y vivienda protegida”, o sea, para Viñoly o pagas por una vivienda de ultra lujo o vas por el camino de la vivienda social. 

Volviendo al diseño del edificio, la relación que tiene su altura respecto al ancho es una de las más delgadas del mundo, por esto el edificio fue caracterizado como parte de una nueva generación de rascacielos llamada “pencil towers” ó «torres de lápices”, un diseño que a mi criterio desequilibra con el entorno, algo que también dije en el otro vídeo que te comenté al principio, este tipo de diseño se empezó usar en Hong Kong en los años 70 y se expandió como la espuma por todo el mundo, en ciudades como Melbourne, Toronto, Londres y por supuesto New York.

Pero ya saben, sobre gustos… Eso si, tengo que reconocer que sus interiores y vistas al Central Park enamoran a cualquiera, como a Jennifer Lopez, que compró el suyo en 2015 por la módica suma de $15.000.000 de dólares y vivió feliz de la vida. Y todo parecía ir bien, pero misteriosamente un año después de comprarlo lo vendió al mismo precio, dijo que lo vendía porque quería algo más espacioso en la misma zona, pero muchos especulan que Jennifer Lopez se había dado cuenta de lo que se estaba por venir. Y si, ¿quien vende un apartamento un año después de comprarlo?

Todo lo que dije sobre la estética del edificio es relativo a tus gustos o los míos, si debería respetar un diseño acorde con la ciudad o no, dependerá de su gente, después de todo negocios son negocios, el tema es que este edificio tiene problemas de diseño, al igual que el Walkie-Talkie de Londres.

En el millonario rascacielos todo parecía ir bien, hasta que todo empezó a ir mal, el 432 Park Avenue tiene defectos de ingeniería que están atormentando a sus residentes, dicen que tuvieron problemas con los ascensores, inundaciones, grietas en las paredes y aterradores crujidos en la estructura, cuando tiraban la basura por el ducto sonaba «como una bomba”.

En 2019, el viento sopló fuerte contra la torre de 96 pisos y una persona quedó atrapada en el ascensor una hora y media.

Dos veces se inundaron los pozos de los ascensores, la segunda vez quedaron dos de sus cuatro ascensores inhabilitados dos semanas por problemas mecánicos y de plomería en los pisos mecánicos, así que sus millonarios propietarios tenían que hacer largas filas para subir.

Esos pisos mecánicos fueron criticados por ser excesivamente altos, una característica de diseño que como vimos permitió a los desarrolladores construir más alto de lo que se hubiera permitido, porque los pisos mecánicos no contaban en el tamaño permitido del edificio.

Después del primer incidente, el agua se filtró en un apartamento varios pisos debajo de la fuga, causando daños estimados en $500.000 dólares. Y en los pisos superiores, las inundaciones dicen sus propietarios que “son catastróficas”.

También se quejaron de fuertes ruidos como chasquidos y golpes en sus casas, seguramente porque los metales de la estructura se desplazan o el aire silba a través de los huecos de los ascensores.

Por todo esto, los gastos comunes subieron casi un 40% en 2019. En 2020 el seguro subió un 300%. El servicio del restaurante pasó de costar la módica suma de $1200 dólares a $15000 dólares. Bueno, bienvenidos a la realidad del ser humano promedio.

Sus residentes están todos peleados entre sí y si bien no soportan más la situación, prefieren no agitar el avispero para que sus inmuebles no sigan bajando de precio dado que lo compraron pensando en que era el mejor edificio de todo New York.

Mientras escribo este guion me encuentro con nuevas noticias sobre este tema porque es muy actual, hace solo unas semanas los residentes demandaron a las firmas responsables del proyecto, más allá de los daños económicos, dicen estar preocupados por su seguridad y es que según los ingenieros contratados existen 1500 fallas de construcción y diseño.

Como podemos ver Viñoly se mandó macanas demasiado grandes, con su edificio Vdara de Las Vegas que por su diseño actuaba como una lupa y después repitió el mismo error en Londres con el 20 Fenchurch Street y ahora nuevamente está en la mira con el rascacielos 432 Park Avenue.

Yo sólo te digo una cosa y espero que no te quite el sueño, pero Viñoly es el arquitecto encargado del diseño del nuevo Hotel San Rafael de Punta del Este, aunque de momento ahí sólo hay un pozo…

Sin embargo todavía hay esperanzas, sería injusto no reconocer excelentes obras que hizo en todo el mundo que le valieron varios premios, como el hermoso Aeropuerto de Carrasco o el singular Puente de la Laguna Garzón, esperemos entonces que el resultado final sea ese.